01 febrero 2010
Manifiesto del anarcoescritor
Otro pensamiento peregrino de Rakel Archer 3 puesahoraquelodicesArt 1.- A pesar de todas las actividades que ocupan mi tiempo, sean de asueto o para ganarme el pan, he sido y siempre seré una escritora.
Art 2.- No me muevo por la fama ni por el dinero. Me importa muy poco lo que esté de moda en cada momento y no quiero estar encasillada en ningún estilo.
Art 3.- Me gusta experimentar con todos los géneros, jugar con las palabras, con la fonética, con la prosa y con la rima. Me gusta que los demás también lo hagan. Sin embargo no soporto la chapuza literaria.
Art 4.- Soy comprensiva con la falta de rigor histórico o científico en una historia si tiene alguna finalidad. La experimentación y la ucronía tienen su encanto. Encuentro lícito que las reglas estén para saltárselas. Pero ello no significa que acepte una evidente falta de documentación. El juego y la especulación son una cosa. La ignorancia y la falta de respeto a la inteligencia del lector, otra bien distinta.
Art 5.- Sueño con el día en que el material de mi autoría sea descargado en la red. Huelgan los motivos.
Art 6.- La escritura no me aporta retribución económica, más bien me resta tiempo, esfuerzo e incluso dinero. Pero amo las letras por encima de eso.
Art 7.- Escribo por placer, cuando estoy inspirada y cuando tengo tiempo. Si me comprometo a un plazo de entrega, haré todo lo posible por cumplirlo. Cuando no le rindo cuentas a nadie me importa muy poco tardar cinco años en llevar un proyecto adelante.
Art 8.- Agradezco, apoyo y admiro a las personas que regalan su tiempo y esfuerzo en talleres de escritura, foros literarios y webs literarias sin ánimo de lucro, así como a todos aquellos que regalan su experiencia como profesionales del medio.
Art 9.- Respeto y admiro el trabajo profesional y remunerado. Reconozco el esfuerzo que supone y las trabas que se deben sortear para ello. Creo en la tolerancia bilateral hacia el camino elegido por cada uno.
Art 10.- Considero válidas y dignas del mismo respeto cualquiera de las plataformas elegidas, sean escritas, visuales o audiovisuales para narrar o contar historias. El avance tecnológico y la experimentación debería crear más recursos en lugar de dar origen a ghettos o grupúsculos distanciados entre ellos.
Art 11.- Los derechos de mi obra pertenecen a todos los libros que he leído previamente, a todas mis experiencias vitales, a todas las películas que he visto y a todos los cómics que he leído a lo largo de mi vida. Sin embargo agradezco que se respete la autoría de mis cavilaciones.
23 enero 2010
Sillas de ruedas y gatos azules.
Otro pensamiento peregrino de Rakel Archer 2 puesahoraquelodicesCriticar la película Avatar se esta convirtiendo en deporte nacional de todo aquel que considera tener más de dos dedos de frente y alguna aptitud artística. No reniego de ello, es más, a pesar de echar mis lagrimitas (soy capaz de emocionarme con un anuncio de Audi cualquiera) reconozco que la historia esta basada en conceptos manidos y pretenciosos donde los haya. Pocahontas, Bailando con Lobos, El Ultimo Samurai; me atrevería a decir que incluso Matrix (oh, eres el elegido y vas a pilotar un pterodáctilo al que no se acerca ni dios porque muerde) todos juntos, mezclados, no agitados, y con una puesta en escena espectacular.
Sin embargo hay detalles que sí me merecen cierta consideración, a pesar de que desconozco sus fuentes de inspiración me resultan secretamente familiares. En la actualidad, en la que ya estamos saturados de información New Age, de sectarismos raros, de gente que se cree restaurador de culturas ancestrales y de gente que va detrás intentando burlarse de ellos, las tendencias televisivas y cinematográficas apuntan a una ciencia que da respuesta a todas las paranoias del universo -vease Fringe- . De este modo podemos entrar en terrenos pantanosos sin parecer irracionales. Así, en lugar de hablar de energías etéreas, se habla de conexiones sinápticas sin las cuales la red global moriría. Desde luego saldría más barato que el robo al que nos someten las compañías de telefonía fija.
Esas son las cosas que me llaman la atención de la película. El mensaje que los na`vi nos ofrecen y que tanta falta nos hace a todos, lo creamos o no. En un mundo -el nuestro- en el que hemos perdido la noción del todo, la certeza de que somos parte del mundo y no sus enemigos, viene bien un poco de magia que nos lo recuerde.
Me iré a Pandora, a recoger esquejes de Arbol Madre para plantarlos en el jardín. Quiero tener un enchufe en el pelo que me conecte a una conciencia global en lugar de pensar que mi ombligo tiene la mejor pelusa. Quiero surcar el aire subida a un ave y dar las gracias a todo aquello que muere para que yo viva.
04 enero 2010
Dejadme Salir
Otro pensamiento peregrino de Rakel Archer 3 puesahoraquelodices
Hace unos años, dada la gran cantidad de versiones posibles de los grandes monstruos de terror, me pareció interesante poner algo de cordura en las reproducciones mas fieles del cine y leerme algún que otro clásico.
Así, resulta que el marcado erotismo que rezaban los criticos en películas como Nosferatu o el Dracula de Coppola, que al parecer tan bien reflejaban el ambiente de la novela en cuestión, quedan reducidas a un chupeteo de tetilla involuntario de doña Mina Harker. Con todo y ello, y a pesar de que la anagnórisis de la novela es que, tachan!, el tío es un vampiro, parece que no pierden la perspectiva a la hora de reflejar a un ser despreciable. Bueno, vale, a Coppola le salió un tanto diabético, pero hay sangre y hay escenas que dan asquito.
La cuestión es que cuanto más tiempo pasa, mejor nos caen los monstruos del ayer. El colmo de la pastelada es un vampiro que tiene mas años que Matusalén pero sigue yendo al instituto, para lo cual barajo dos opciones: es un pederasta o sencillamente es tonto de baba. ¿Quien demonios quiere seguir yendo al instituto de por vida?
Entre tanto clan vampiril, tanto adolescente guapo, pálido y colmilludo, tanto lestat mojabragas, tanto guapete bebiendo sangre embotellada y demás joyas surgidas de la entrepierna de sus autores, de vez en cuando aparecen obras que merecen la pena ser visitadas. Como Déjame Entrar.
Déjame Entrar no es una versión 3.0 de la temática de vampiros, sino más bien la vuelta a los orígenes: los vampiros no "molan". Son algo horroroso, una amenaza para el vecindario, algo que te obliga a mirar atrás cada dos pasos. No necesitan darte sustos ni moverse como lagartijas para hacer que pases miedo.
Un cocktail entre el miedo, la soledad y el amor desde la perspectiva de dos niños condenados por el mundo y por sus propias limitaciones, cada cual las suyas. Es un viaje bello al terror de un barrio que no comprende y en el que no hay héroes: solo personas normales que quieren seguir con sus vidas, sean estas como sean. En definitiva, Déjame Entrar es una gran historia de vampiros, de los de verdad.
Así, resulta que el marcado erotismo que rezaban los criticos en películas como Nosferatu o el Dracula de Coppola, que al parecer tan bien reflejaban el ambiente de la novela en cuestión, quedan reducidas a un chupeteo de tetilla involuntario de doña Mina Harker. Con todo y ello, y a pesar de que la anagnórisis de la novela es que, tachan!, el tío es un vampiro, parece que no pierden la perspectiva a la hora de reflejar a un ser despreciable. Bueno, vale, a Coppola le salió un tanto diabético, pero hay sangre y hay escenas que dan asquito.
La cuestión es que cuanto más tiempo pasa, mejor nos caen los monstruos del ayer. El colmo de la pastelada es un vampiro que tiene mas años que Matusalén pero sigue yendo al instituto, para lo cual barajo dos opciones: es un pederasta o sencillamente es tonto de baba. ¿Quien demonios quiere seguir yendo al instituto de por vida?
Entre tanto clan vampiril, tanto adolescente guapo, pálido y colmilludo, tanto lestat mojabragas, tanto guapete bebiendo sangre embotellada y demás joyas surgidas de la entrepierna de sus autores, de vez en cuando aparecen obras que merecen la pena ser visitadas. Como Déjame Entrar.
Déjame Entrar no es una versión 3.0 de la temática de vampiros, sino más bien la vuelta a los orígenes: los vampiros no "molan". Son algo horroroso, una amenaza para el vecindario, algo que te obliga a mirar atrás cada dos pasos. No necesitan darte sustos ni moverse como lagartijas para hacer que pases miedo.
Un cocktail entre el miedo, la soledad y el amor desde la perspectiva de dos niños condenados por el mundo y por sus propias limitaciones, cada cual las suyas. Es un viaje bello al terror de un barrio que no comprende y en el que no hay héroes: solo personas normales que quieren seguir con sus vidas, sean estas como sean. En definitiva, Déjame Entrar es una gran historia de vampiros, de los de verdad.
24 noviembre 2009
Agenda arquera para fin de Noviembre
Otro pensamiento peregrino de Rakel Archer 1 puesahoraquelodices
Escuchando:
Después de quedarme sin concierto depechero me entraron ganas de petardeo y gótico rancio. Es una pena que tuviera un final tan trágico. Después de ver el exitazo que tuvo en su momento el remake de "Quiero ser santa" no me quiero imaginar lo que sería capaz de hacer este grupo en la actualidad. Y si, Spotify es maravilloso, siempre que no te encule Pedro Guerra o el ultimo CD de Alejandro Sanz.
Leyendo:
Mi portada no es esta, pero me vale igual. Si la narrativa de Lovecraft me parece buena, el ensayo no tiene desperdicio. Os dejo un enlace con La casa de la Jarjacha donde hacen una critica bastante completa.
Viendo:
Yo siempre me caigo del guindo un poco tarde. Pero internet tiene cosas maravillosas para los despistados y para los que no nos dejamos tiranizar por horarios televisivos. Tiene un gran inicio y un desarrollo interesante. Me pregunto cuantos más ases en la manga tiene el señor Abrams porque una ya no da para sustos.
PS: Quiero que salga el DVD de Star Trek, ya!!!
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