09 diciembre 2005

GENERACION QUÉ

Nació un dia cualquiera, poco antes de que terminara definitivamente una de tantas dictaduras que asolan nuestra politica, nuestro armario o nuestra nevera. Llegó a este mundo diez meses después de la boda. El mundo escuchaba a Boney M y a los Bee Gees, y en españa, además, teníamos al Duo Dinámico. En las fotos de su bautizo, su madre llevaba los parpados violeta y el pelo imposiblemente liso con raya al medio. Su padre una perilla de chivo y las greñas al uso. Tenian veintitres años.

Sus primeros años de escuela los vivió en un colegio regido por los jesuitas en su primera promoción mixta, tras siglos de exclusividad masculina. La educaron para ser eficiente como un hombre, a quererse como tal y actuar en consecuencia. Pero la vida y el tiempo se encargarían de recordarle dia tras dia, que seguia siendo una mujer y que la igualdad por la que luchaba su madre, si bien no era una utopia, estaba muy cerca de la frontera.

En los 80, antes de que la economía se fuera al garete, era de un relativo buen gusto y sÍntoma de calidad de vida el hecho de irse a vivir a las afueras de las grandes capitales. La gente volvia al campo, pero no a pie, y se creó una nueva subcultura a medio camino entre la apariencia y la estupidez. No, las familias acomodadas con enormes pisos en el centro no eran sus vecinos, todos venian de barrios perifericos superpoblados y sus padres pretendian dar un ambiente más saludable a sus hijos a la vez que aparentaban haber enriquecido repentinamente por el hecho de tener una propiedad pegada al suelo.

Luego vinieron los colegios de monjas, donde enseñaban flema, fasedad y cinismo. Donde enseñaban crueldad con las debilidades ajenas mientras agitaban sobrecitos para los donativos del domund. Donde enseñaban cómo ser una mosquita muerta...

Y siguieron más monjas, el primer curro, la maldita selectividad, que la paso , que no la paso, que no me llega la nota media, que si no hubiera hecho tanto el gilipollas ahora me llegaría, que por hacer el gilipollas a tu amiga le han hecho un bombo, que las cosas que llega a hacer para quitarse el bombo, las cogorzas, excursiones con la cantimplora llena de vodka, que si fumas, que qué es eso que fumas, descubres becquer y te crees la mar de culto, aborreces becquer, te quedas con bukowski, te vistes de negro, dejas de vestirte de negro por imperativo profesional, vuelves al negro porque te sienta bien, empiezas tres carreras y no acabas ninguna porque no te motivan- te falta tiempo-te tomas el trabajo en serio.

Podría ser la historia de cualquiera comprendido entre los 25 y los 35. Corren historias por internet, que cada uno alarga a su gusto, en las que supongo, pretenden emocionarnos con lo raros, fantasticos y maravillosos que somos toda una generación de transición entre la España profunda y la actual. Pues vale. Somos un experimento social, nuestros padres nos dejaron a medio canimo entre las moralinas que ellos mismos tenian inculcadas y una utópica libertad que no acababan de creerse.

Trabajamos de lo que sea, sabiendo que existen puestos vitalicios en manos de incompetentes, cuyo nivel cultural y humano deja bastante que desear. Aún así, le sacamos partido a tener un sueldito miserable por una jornada de ocho horas, el tiempo libre no tiene precio. Se nos facilitó toda la información del mundo, todos los estudios, todo el conocimiento, en pos de un futuro brillante y prospero.

La conclusión que hemos sacado es que no nos merece la pena ciertos sacrificios para acabar vediendole tu alma al diablo por una triste nómina que acabarás pateandote en psicólogos porque no eres mas que un desgraciado. Generación de la llave, generación x, generación y, generación z, generación web, guapos y pobres, new age. ¿Porqué no nos ponen algun nombre en latin? Como si fueramos una enfermedad incurable o una planta exótica...

Me queda un consuelo. Uno solo y cruel. Dentro de pocos años no quedará una sola oferta de empleo que no nos considere lejos de la juventud. A pesar de ello no temo a las generaciones venideras. Victimas de una cultura audiovisual distorsionante, cuyos lideres de opinion puedan ser mmmh, Homer Simpson, incluso George W Bush o algun payaso de la casa de Gran Hermano.
A todo esto, alguno de estos sabrá de dónde viene el concepto del Gran Hermano? O qué son realmente las Crónicas Marcianas? Lo dudo.

3 comentarios:

MsNice dijo...

llamémonos la generación del Ubi Sunt.
Pero fíjate que de vez en cuando alguno se salva:
Se saca unas oposiciones, se casa y hasta tiene hijos.
Pero en general todos carecemos de originalidad, si no compartes; se lo dices a los abuelos de los abuelos de neustros abuelos que ya pensaban en que cualquier tiempo pasado fué menos peor.

Sir Neb dijo...

Ole. Necesito dosis semanales de verdades como éstas. Gracias.

RKL Archer dijo...

Ms Nice: la excepción confirma la regla, de todos modos no me estoy quejando de que sean malos tiempos, unicamente tengo un regusto macabro por ver la parte irónica de las cosas, y creo que nuestra generación está llena de ironias.

Sir Neb: una verdad semanal es mucho pedir, pero no es mala idea...