18 diciembre 2005

La locura del conde


Hace un par de dias, comiendo en uno de esos sitios a los que solo voy cuando me veo obligada por las circunstancias, me vi ante una escena, que si bien no fué buscada por mi parte, solo podría ignorar saliendo del maldito fast food.

Dos mujeres en la mesa previa a la mia intentan salir por un hueco diminuto. No piden permiso, no piden paso, solo empujan con las caderas las sillas ocupadas sin mediar una sola palabra. En uno de los empujones, la mujer de mayor edad, unos cincuenta, derrama una taza de leche que llevaba en la bandeja. La leche derramada va a parar a un abrigo de serraje.

La dueña del abrigo ve el estropicio y es en ese preciso momento cuando la culpable se digna a soltar su bandeja y cojer unas servilletas de papel para intentar limpiar la mancha.

Hasta aquí otro desafortunado accidente motivado unicamente por la falta de civismo. Pero el orgullo humano tiene fronteras que no alcanzamos a ver. Absurdamente lejanas. Muros estúpidamente altos imposibles de saltar.

Tras un momento de paz, relativa si tenemos en cuenta el hecho de estar rodeada por unos tropecientos adolescentes en su hora de la comida, volví a mirar la escena del abrigo lleno de leche. Mis oídos, cotillas, se centraron en aquel nimio teatrillo del mundo.
- No se que mas quiere que le diga, ha sido un accidente, y un accidente lo puede tener cualquiera.
- Oiga, me acaba de manchar el abrigo y solo se le ocurre decirme que ha sido un accidente? Que qué mas quiero? Pues que me pague la tintorería! Me lo ha dejado hecho una mierda y se quiere ir de rositas!
- Bueno, yo le habré manchado el abrigo, pero yo me he tenido que ir de esa mesa porque su compañero está fumando y mi hija está embarazada, así que todos nos jodemos por algo. A lo mejor si él no hubiera estado fumando a mi no se me hubiera volcado la taza. (interesante deducción, un inciso, todo el maldito local estaba fumando).


La señora de las ideas revolucionarias se sentó, en la mesa que había al otro lado del señor que fuma, (a lo mejor la conjunción astral era distinta en esa mesa, vete tu a saber).

La chica con la mancha en el abrigo decide pasar a la acción, se levanta, se acerca a la mesa vecina y arremete.

- Así que te vas a quedar así de agusto mientras que yo me voy a dejar una pasta en limpiar mi abrigo, no?
- Ya te he dicho que ha sido un accidente!
- Bien, pues vamos a tener otro.
Cogió la taza de leche que todavía no se había caído y se la lanzó sobre el jersey. En el local se hizo el mas absoluto silencio.
- Ahora estamos en paz.- Se sentó y siguió conversando como si nada hubiese ocurrido.

Al otro lado, chorreando leche, con las manos temblorosas y las mandibulas apretadas, las dos mujeres recogieron lo que quedaba de sus bocadillos, los envolvieron y salieron del local como alma que lleva el diablo.

¿Era justo que le rociase un vaso de leche de un modo tan humillante?
¿Tanto costaba enmendar el error ofreciéndose a pagar la maldita tintoreria?
¿El humo de aquel caballero era distinto del humo del resto de fumadores del local?
¿Se puede justificar la indiferencia y una cagada personal culpando a un karma tan chorra como ese?
Y lo peor, ¿tanto costaba pedir paso?

Esta ciudad está cada día más desquiciada.

7 comentarios:

AnnaRaven dijo...

Mmm... Por eso me gusta Inglaterra. Es decir, todos somos conscientes que ni un 2% de los "sorry", "excuse me", "beg your pardon" se dicen realmente sintiéndolo, pero si alguien tiene que abrise paso, pide permiso, la gente se levanta diciendo "no es nada" (aunque les jode levantarse) y tras esta pantonima de civismo, buena educación y sentimientos navideños, todo parece salir bien.

Odio la hipocresía, pero reconozco que algunas veces "funciona"

kuching dijo...

increible. Creo que nunca me he visto involucrado en algo tan absurdo sin mediar borrachos por el medio.

BrownieMan dijo...

Está claro que postear lo que nos ocurre en la vida diaria puede llegar a parecer más increible que lo urdido por nuestra imaginación...

(Zalo mira, zalo observa, zalo toma notas, gravedad ceerooo, gravedad ceeerooo. Tengo que dejar de ver Cowboy Beebop)

RKL Archer dijo...

Anna, desde luego estoy de acuerdo que la falsedad a veces es muy util, pero después de ver cada día a tanto britanico borracho... eso si, siguen siendo muy educados.

Kuching, tengo una especie de imán para las situaciones surrealistas, será porque soy un poco cotilla y siempre estoy con la antena puesta.

Brownieman, no es postear lo que nos ocurre sino un pensamiento con ilustraciones para mayor comprensión :D

BrownieMan dijo...

ah... whatever

Nooooo!!!! otro esquema explicativo nooooo!!! Totoro, sal de ese cuerpo!!!! XD

AnnaRaven dijo...

Uf, sí borrachos son inaguantables, tienen un alcohólico interior... bueno eso mejor que te lo explique Xosé.

RKL Archer dijo...

Un alcoholico interior y otro exterior, que es el que se queda tieso delante de los mostradores de los hoteles con la lengua hecha un zapato.