20 noviembre 2005

La llave de mi alma (y2)

3 puesahoraquelodices
Cumplo mi palabra, tarde, pero cumplo. Para los que no saben de qué va, echad un ojo a la página de kuching y lo entendereis. Lo siento, no se me dan muy bien los links.

No podía esperar, no quería esperar más, llevaba demasiado tiempo fuera de casa, huyendo de todo y de todos. Anhelaba, más que nada en el mundo, volver a ver a los suyos. Era casi de noche cuando echó a correr colina abajo con ansia, inconsciente de su propia desesperación. De lo inoportuno de sus actos. Finalmente, vencido por el cansancio y las dudas que le atormentaban, se sentó. Sus pupilas se perdieron entre el reflejo de la luz en las ventanas. Entre el trajín cotidiano que casi había borrado de su memoria. Entre lagrimas de impotencia, sujetando en su mano la llave que jamas había perdido, se durmió.
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El primer rayo del alba bañó con su luz tímida el cuerpo inmovil. Bajo las raídas ropas, fruto del tiempo en soledad, su busqueda había concluído. Nunca más volvería a cruzar la frontera que separa el miedo a la soledad, del letargo sombrío. Pero tampoco era posible volver atrás. Había muerto la inocencia, la duda, incluso el dolor. Recuperó aquello que había perdido, pero ya no encajaba en su vida, su historia reciente pretendía dar un giro imposible.
¿Cómo se olvida el infierno? ¿Que aporta el sentir anodino de los que abandonas en tu marcha, con la profunda certeza de poder recuperarlos en un futuro cercano?
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Pasaron los años. Nadie recordaba ya las historias que contaban los ancianos. Viejas supercherias que hablaban de un hermitaño, que moraba por los bosques. Un ser huidizo y peligroso al que todos temían, aliado de padres con niños revoltosos a los que atemorizar con cuentos de moraleja facil. Sin embargo, nadie fué capaz de explicarme porqué, a pocos metros de la aldea crecía un almendro que tenía flores todo el año. Blancas, de una pureza que lastimaba las retinas con su reflejo. Tampoco sabian desde cuando estaba allí, inmune al paso del tiempo, el frío o el fuego. Imperturbable enigma, escondite de un secreto por todos olvidado.