16 enero 2006

La ironía de Sir Wallace

Tras cuatro mudanzas en los últimos seis años; tras guardar, colocar, recolocar, cribar, ordenar y volver a empaquetar, finalmente recuperé- entre otras muchas cosas intangibles- un pequeño escrito que hice con 18 años.

Su destinatario, tras doce años de espera y tras perderle la pista, nunca lo recibió. (si, ya se que sabeis sumar)

Lo cuelgo porque, sencillamente, me ha hecho ilusión recuperarlo y a modo de homenaje a una de las primeras personas que me incitaron a continuar... en todos los sentidos.

Desde que el uso de la razón me dió el privilegio de hacer uso y abuso a mi antojo me ha tenido fascinada el poder de las palabras, origen y sentir de cada una. Gran imaginación la de nuestros antiguos para dotar a cada cosa, existente o no, del único sonido que podía darle vida. Sensualidad de labios y dientes que vibran al compás de lo que nombran, a veces dudo de la existencia de un padrino. Cada cual llama a las cosas como cree que se merecen.

Pero este no es un asunto que me preocupe ni que me haga sufrir. Esto no me hace poeta. Lo digo porque me siento con la libertad de poderlo decir.

Libertad, curiosa palabra,
que se pasea, vanidosa, ante nosotros; nos seduce y nos mira, descarada; cimbrea, lasciva, ante nuestros ojos; se apodera, cruel, de nuestra mente; y duerme, ingenua, sobre nuestras manos para, al día siguiente darnos en la frente, traidora, un beso de madre abadesa y largarse, la muy puta, con la musica a otra parte, dejándonos sofocados, con la piel de gallina y sin poder dormir.

Cada cual solo es libre para elegir sus propias cadenas, aquellas con las que se siente gustosamente atado. Me gustaría encontrar un solo acto de nuestra vida cuya única justificación sea "porque me da la gana" y ni siquiera así. Eres libre para elegir tu castigo, expiatorio al delito de haber nacido y a la reincidencia de querer hacer de tu vida un camino a alguna parte. Y tampoco fuimos libres para elegir.

Empezamos nuestra vida luchando por algo en lo que nuestra opinion no cuenta. "Le educaré para que sea libre" ¿cómo se atreven, infames, tan solo a sugerirlo?. Di que no y serás libre... de hacer aquello a lo que te niegas, pero te supeditas a un no indefinido.

Eres libre para jugarte la vida, entonces, tu vida depende de otros. No te pertenece. No eres libre para dirigirla. Es fragil y...¿quién quiere libertad para algo tan insignificante? ¿A dónde vamos a parar?

¿que es la libertad?

¿sentir que puedes manejar tu vida hasta el punto que crees que te pertenece el privilegio? ¿tener lances de rebeldía, por el simple hecho de sentirte así, libre, y esforzarte en demostrarlo?¿encontrar a alguien que consiga liberarte de tus cadenas, para colgarte otras?

Dime...

4 comentarios:

AnnaRaven dijo...

Ufff...
esa pregunta se hizo hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana. Un hombre que sabia mucho y que me obligaba a pensar me ensenho un par de cosas.
Ahora... no es el que era, pero ha sido fiel a sus principios y eso lo respeto

kuching dijo...

esta semana en aqui no hay quien viva mauricio dijo una frase brutal que no recuerdo exactamante, pero era algo así.

"ser ciudadano implica aguntar con estoicismo las pequeñas putadas inherentes al día a día"

Me hizo mucha gracia habría que localizar la frase original porque tenía mucho más gancho.

MsNice dijo...

Es complejo, la verdad.

Buho dijo...

Bueno la libertad es la palabra kreado por el hombre en mi opinion para evadirse un poco de la realidad k le envuelve y a aferrarse al hecho de k el es dueño de su vida, cuando de lo unico k es dueño es precisamente de no poder dirigirla ;)