01 abril 2006

Pasos de cebra.

Habitual paseo matutino. Debería.
El bolso achicándome, de lo que pesa. El mp3 a casi todo lo que da. Cruzo un semáforo y de reojo veo un coche que se acerca muy lentamente. Al mirar veo que es un señor de mediana edad intentando sacar del medio de la circulación su coche averiado. Nadie le ayuda, aunque luego le pitarán como posesos. Todos siguen sentados en los asientos de sus coches grandes para culos grandes. Y lo que peor me sabe es que yo tampoco le ayudé.No fuí capaz de marcar ninguna diferéncia. Pasé de largo mirando al lado, como quien ve un escaparate al pasar.
Me sentí egoista, y gilipollas.

Al siguiente semáforo, mientras todos esperabamos religiosamente ver "la luz", una joven madre decidió que debía hacer algo por el futuro profesional de su hijo. Supongo que barajó entre taxista, guardia urbano, mecánico o especialista de cine. Nunca entenderé la manía irresponsable de esas personas que, antes de mirar si vienen coches, sacan el carrito del bebé a la calzada. Dí un respingo cuando vi pasar veloz a un taxi a menos de un palmo del cochecito.

Siguiente semaforo: Mientras intento cruzar con luz favorable (y viento del nordeste) una Scoopy estuvo a punto de arrollarme.
Para los que no vivís en Barcelona, deciros que una Scoopy es una moto scooter pequeña y feísima que solo encontró mercado en la Ciudad Condal, donde todo impresentable con traje y maletín tiene una para moverse entre el tráfico. Con lo cual , como los perros adquiere las cualidades del dueño: raquitica, sosa, maleducada y prepotente.

Pero, ah! Habrá sido el karma... tenía que haber ayudado al señor del coche averiado...

2 comentarios:

AnnaRaven dijo...

Moraleja:

Si vives junto al mar, nunca comas pescado.

Miguelius dijo...

Un instante trae consigo mil historias y ellas, querámoslo o no, conllevan aciertos y desaciertos. Lo claro es que si damos en el blanco nos enorgulleceremos de nosotros mismos pero, si en cambio dejamos de hacer lo correcto nos sentiremos culpables.
Lo que digo puede sonar a una paráfrasis de tu historia pero considéralo un tratado irregular y equívoco, áun cuando certero lo es.
Cuídate.