04 noviembre 2006

La página en blanco



Nada que decir. Absolutamente. Nada.

El otoño nos repliega sobre nosotros mismos. Nos invita a quedarnos bajo las mantas y disfrutar del calorcito. Todos los proyectos que esperan estoicos su turno se quedan durante largo tiempo acumulando polvo entre las grietas de su orgullo. Mientras el mundo gira, uno solo ve una página en blanco en la que no sabe qué escribir.

Podría escribir acerca del ultimo viaje que tanto me impresionó. Podría contar las batallitas del abuelo cebolleta y hablar de la que fue mi profesión hasta hace poco, como los machos ibéricos de este país hablaban de sus tiempos castrenses, en los que muchos de ellos pasaron mas miedo que vergüenza pero ya no se acuerdan.

Incluso podría contar algo sobre lo que estoy haciendo ahora, sobre mis proyectos y batallitas varias. Es más, podría modificar la plantilla y añadir unos links nuevos, pero es que sencillamente, no me apetece. Lo mas seguro es que tras la época de hastío me arranque por soleares y cuelgue un post diario. Pero es que en este momento mi alma de exhibicionista tiene demasiado frío para despelotarse.

De momento dejaré por aquí una réplica de el beso de Klimt. Es de una chiquilla que está empezando, pero yo creo que no lo hace nada mal.

3 comentarios:

AnnaRaven dijo...

Está muy chulo, mis felicitaciones a la autriz ;)

kuching dijo...

Estooo. El verano no era la época de sequía?... Esque si en otoño apetecen mantitas... en invierno seguro que también... Eso nos deja la primavera... Pero paso de esperar a la primavera para seguir leyendo...

Hasta zalo ha abandonado el tedio veraniego.

RKL Archer dijo...

Lo mio no fué tedio... lo mio se llamaba estrés. De todos modos, yo en verano fui productiva, lo que pasa es que no hubo testigos.

Acabo de descubrir que doy más de sí bajo cierta presión... y recién levantada... (lalalala)