28 enero 2006

Y lueeeeeego?

2 puesahoraquelodices

Cuando en los periódicos leemos alguna noticia acerca de profesores apalizados por sus alumnos, las voces se levantan y más de uno se pregunta: "A dónde vamos a ir a parar?". Que nadie entienda con esto una justificación, pero hace unos miles de años, Sócrates ya se lamentaba de la tiranía que sufrían los maestros a manos de los jovenes de la época. Seguramente también creyeron que era el colmo del caos.

Cuando encendemos la tele y vemos que hoy dia cualquier pelagatos puede hacerse de oro, lograr fama e incluso, Dios mío, obtener una reputación gracias a vender su alma al diablo, alguna voz, al fondo, en la lejanía, grita "a dónde vamos a ir a parar?". Pero curiosamente, los concursos televisivos se amañan desde que nuestra mente catódica es capaz de recordar, y también entonces se echaron las manos a la cabeza.

Aquel rock de los 50 considerado obra diabólica destinada a poseer las mentes de inocentes jovencitas, nos suena ahora ñoña y enlatada. Hoy toca satanizar a cantantes como Marilyn Manson porque "a dónde vamos a ir a parar?". Quizás, los que se echan las manos a la cabeza son los mismos que escuchaban a Elvis mientras éste era satanizado por sus padres porque ese movimento de pelvis era indecente.

Cada vez que oimos un telediario y ocurren cosas espantosas entre familiares, nunca pierden la oportunidad de hacernos saber que eso tan macabro y horroroso ha ocurrido entre integrantes de una familia de inmigrantes. (no repito la frasecita verdad?), pero ah! esa gente que mira con recelo a nuestros nuevos vecinos, es la misma que ya ha dejado de demonizar a la etnia gitana de su barrio, a la cual empezaron a culpar de los males de la humanidad una vez que los mal denominados charnegos dejamos de resultar una amenaza.

Cuando allá por principios del los 80, la casa IBM sacó al mercado el Personal Computer, nos parecía que la tecnología había tocado techo. Hoy llevamos en el bolsillo una cosa pequeñita con 125 veces mas capacidad de memoria que aquellos mamotretos, únicamente para escuchar musica, tenemos en casa unos equipos magníficos con sonidos envolventes en los que oyes helicópteros en tu espalda. Que barbaridad! Otra vez las manos en la cabeza. "a donde vamos a ir a parar?"

Pero seamos sinceros, la violencia es un hecho inherente al ser humano, nos guste o no, y la época en la que sale a relucir con toda su furia es en la juventud, bajo mil formas distintas. Siempre habrá en esta sociedad una cabeza de turco a quien apedrear y siempre le toca al último que llega. La tecnología no se va a detener mientras resulte productiva. La mentira vende. Somos unos cotillas de lo ajeno cuando ni recordamos cuántos esqueletos tenemos en el armario. La moral o la falta de ella va mucho mas allá de la mojigatería con precinto.

...

Y todo esto a qué venía?

Ni idea, debe ser la paja mental de la semana...

16 enero 2006

La ironía de Sir Wallace

4 puesahoraquelodices
Tras cuatro mudanzas en los últimos seis años; tras guardar, colocar, recolocar, cribar, ordenar y volver a empaquetar, finalmente recuperé- entre otras muchas cosas intangibles- un pequeño escrito que hice con 18 años.

Su destinatario, tras doce años de espera y tras perderle la pista, nunca lo recibió. (si, ya se que sabeis sumar)

Lo cuelgo porque, sencillamente, me ha hecho ilusión recuperarlo y a modo de homenaje a una de las primeras personas que me incitaron a continuar... en todos los sentidos.

Desde que el uso de la razón me dió el privilegio de hacer uso y abuso a mi antojo me ha tenido fascinada el poder de las palabras, origen y sentir de cada una. Gran imaginación la de nuestros antiguos para dotar a cada cosa, existente o no, del único sonido que podía darle vida. Sensualidad de labios y dientes que vibran al compás de lo que nombran, a veces dudo de la existencia de un padrino. Cada cual llama a las cosas como cree que se merecen.

Pero este no es un asunto que me preocupe ni que me haga sufrir. Esto no me hace poeta. Lo digo porque me siento con la libertad de poderlo decir.

Libertad, curiosa palabra,
que se pasea, vanidosa, ante nosotros; nos seduce y nos mira, descarada; cimbrea, lasciva, ante nuestros ojos; se apodera, cruel, de nuestra mente; y duerme, ingenua, sobre nuestras manos para, al día siguiente darnos en la frente, traidora, un beso de madre abadesa y largarse, la muy puta, con la musica a otra parte, dejándonos sofocados, con la piel de gallina y sin poder dormir.

Cada cual solo es libre para elegir sus propias cadenas, aquellas con las que se siente gustosamente atado. Me gustaría encontrar un solo acto de nuestra vida cuya única justificación sea "porque me da la gana" y ni siquiera así. Eres libre para elegir tu castigo, expiatorio al delito de haber nacido y a la reincidencia de querer hacer de tu vida un camino a alguna parte. Y tampoco fuimos libres para elegir.

Empezamos nuestra vida luchando por algo en lo que nuestra opinion no cuenta. "Le educaré para que sea libre" ¿cómo se atreven, infames, tan solo a sugerirlo?. Di que no y serás libre... de hacer aquello a lo que te niegas, pero te supeditas a un no indefinido.

Eres libre para jugarte la vida, entonces, tu vida depende de otros. No te pertenece. No eres libre para dirigirla. Es fragil y...¿quién quiere libertad para algo tan insignificante? ¿A dónde vamos a parar?

¿que es la libertad?

¿sentir que puedes manejar tu vida hasta el punto que crees que te pertenece el privilegio? ¿tener lances de rebeldía, por el simple hecho de sentirte así, libre, y esforzarte en demostrarlo?¿encontrar a alguien que consiga liberarte de tus cadenas, para colgarte otras?

Dime...

10 enero 2006

Lo que hace el aburrimiento...

6 puesahoraquelodices
Hace días me retaron
a terminar un poema:
¡metapoesía era el tema!
mis dedos se acobardaron.

¿Pueda sonar vehemente
y falto de disimulo
si respondo abiertamente
que se me da como el culo?

Me considero prosaica
en su mayor acepción,
debería pedir perdón
por una expresión tan laica.

Rima fácil, tiro hecho...
Góngora se haría cruces...
...si antes no diera de bruces
contra el marmol de su lecho...

y es que por más que yo intente
ser de Quevedo un pupilo
en verso no tengo estilo.
Quien me contradiga, miente.


Ala, voy a esconderme debajo de alguna piedra hasta que todo el mundo se haya olvidado de semejante gilipollez. Ms Nice, querida, no se me puede provocar, que luego hago tonterias como esta.