30 octubre 2006

Todo el día silbando la cancioncita...

1 puesahoraquelodices
Cuando tengo la moral baja, o necesito un pequeño refuerzo, esta pelicula resulta refrescante. (lo sería más si el niño no cantase, pero eso sería pedir demasiado). Prometo actualizar en breve.

11 octubre 2006

1975

11 puesahoraquelodices

Fue el primer año internacional de la mujer, donde se marcaron, tras la conferencia internacional de Méjico DC, el plan de acción para la liberación tanto a nivel jurídico como económico y social de las mujeres. Hasta entonces, cabe recordar que la iglesia católica canturreaba en las ceremonias nupciales acerca de la promesa de obediencia debida al esposo de turno.

Es increíble que haga tan poco tiempo de eso...

A mi me parece poco, también fue el año en que nací y me sigo sintiendo como una adolescente chiflada.

También fue el año en que, de modo tardío, este país cañí que tantos disgustos nos da, se liberó del yugo senil y opresor del temido excavador de pantanos.

Ahora, una serie de años después, y tal día como hoy, mi vida pide dar otra vuelta de tuerca. Mientras escucho a viejos amigos, mas jóvenes incluso, lamentarse por el paso de los años y excusarse por no hacer nada para mejorar su situación, yo me lanzo al vacío de las novedades, otra vez, para encontrar un lecho en el que pueda tumbarme sin temor a los chinches. Aunque siendo justos, creo que jamás hubiera sido capaz de tomar una decisión así sin ayuda.

Tras ocho años dedicada a soportar las chorradas de los reyes por un día que nacen cada vez que un pelagatos traspasa la puerta de un hotel, doy carpetazo, espero que definitivo. En el peor de los casos, conozco una profesión en la que cualquier imbécil es capaz de prosperar y que siempre necesita personal. Pero voluntariamente, se acabó.

Me vuelvo a mi crisálida, temporalmente, para convertirme en otra cosa. Sólo tengo una vida, quizá dos. Pero ante la duda no me voy a perder lo que ésta me ofrece. Esta vez, espero que lo que aprenda me sirva para ayudar de verdad a los demás, y no para consolar los caprichos.

No pienso permitir que las obligaciones vuelvan a quitarme las ganas de reír, las ganas de crear, las ganas de hacer el ganso. No pienso permitir que el estrés me vuelva a distanciar de los que quiero.

Cuando salga del capullo, quiero sentirme orgullosa de lo que hago y no una víctima de los acontecimientos.

¡¡Y prometo hacer más ejercicio!! *sigh*

Y cambiando de tema, estaba pensando en celebrarlo haciéndome un tatoo o con un piercing en la nariz. (para las trenzas afro no me llega el pelo, que lo tengo muy corto).

Un beso a todos.