06 marzo 2007

Uno de hadas I


Tras un día agotador y en busca de un poco de calma a mis sentidos, me refugié en mi biblioteca en busca del libro perfecto para la ocasión. Me puse las gafas de ver de cerca y atiné con un volumen pesado que no tenía rótulos en el lomo. Vaya- pensé- Este ejemplar está aquí desde hace muchos años, pero yo, empeñado en leer complicada filosofía, nunca le había prestado atención. Debe tener tantos años como mis hijos, que ya son padres. Soplé delicadamente sobre las hojas del libro, aún cerradas y una nube de polvo blanco revoloteó por la estancia, que lejos de hacerla irrespirable, la iluminó de un modo sutil. Despertó mi curiosidad de tal modo que decidí dejarme llevar por sus historias.

Me recosté en mi viejo butacón en la postura ideal para dejarme llevar por historias fantásticas y me dispuse a leer, cuando noté una ligera presión sobre mi pie izquierdo. Me incorporé para ver qué había caído sobre mi zapatilla y sorprendido, encontré una pequeña hada verde sentada sobre mi dedo gordo.

4 comentarios:

AnnaRaven dijo...

Por minutos! :P

kuching dijo...

Casi un mes visitando "la página que no se actualiza"...

Y me pones un relato que no termina???

MALVADA

Valmón dijo...

veamos querida, tanto tiempo esperando que actualices y como dicen por ahi arriba dejas un relato que no termina...
Esto no puede ser...

Sir Neb dijo...

Uf... yo creo que me la encuentro ahi y el susto que me llevo (con su correspondiente salto) haria que el relato terminase (junto con un ataque a su mini-corazón)... :)