23 agosto 2007

Puntos de vista

Lo primero que recuerdo es una caja de zapatos. El clima era agradable y la comida abundante. El cielo estaba lleno luces que ofrecían una atmósfera tenue y relajante. En ocasiones el cielo se elevaba violentamente y una sacudida nos hacía estremecer, pero sabíamos que era obra del dios de los alimentos que nos castigaba con su luz refulgente y a cambio nos agasajaba con sus manjares. Siempre, tras la sacudida, encontrábamos hojas de morera nuevas y frescas con las que alimentarnos y el cielo volvía a oscurecerse. En algunas ocasiones no era así. En ocasiones venían los titanes y el cielo se iluminaba terriblemente pero no aparecía por ello más alimento. En su lugar, los titanes nos miraban y gritaban. Eran varios y los habitantes de la caja les oíamos y rezábamos para que el gran dios de los alimentos se los llevase y devolviese la paz a nuestro mundo.

2 comentarios:

Tytyvillus dijo...

...
¿Una reencarnación?
¿Un desvarío?
¿Un kebab en mal estado a altas horas de la noche?
....

kuching dijo...

Apuesto por gusanos caracoles o cualquier bichillo que un nené guarde en una caja.

Dentro de poco tengo internet...