24 enero 2007

De memes

4 puesahoraquelodices



Como viene siendo sospechosamente habitual en esta, nuestra comunidad bloguera, y esta vez de la mano de Valmon, vamos a jugar a un juego. (por lo menos yo). Y ejerciendo la política del copia-pega, diremos que consiste en contar 5 cosas de mí que sean secretas, o, más bien, que vosotros desconozcais...

¿por donde empiezo?

1.- Estuve a punto de ingresar en el ejército del aire como camionera con miras a poder ir a la escuela de San Fernando, pero una lesión en el pié que todavía arrastro dieron al traste con mis sueños de ser piloto de cazas.

2.- A los quince años llevaba el pelo muy corto e iba vestida igual que David Gahan de Depeche Mode. Algunas personas me confundían con un chico.

3.- Tengo obsesión por las agendas, los calendarios de cuadros grandes, las libretas lujosas. Algunos años he llegado a juntar tres o cuatro agendas. Lo anoto todo, hago listas de todo, anoto mis pensamientos si tienen alguna salida útil.

4.- Mi musa, mi sueño, mi ideal de perfección es Alaska.

5.- Soy una artista frustrada. Toodo mi entorno me quitó la idea de la cabeza de ingresar en la facultad de bellas artes porque era algo que no tenía futuro. (manda coj...)

16 enero 2007

La buena educación

2 puesahoraquelodices

Cuando alguien me hace un favor me suelo sentir eternamente en deuda con esa persona. Quizás sea la falta de costumbre la que me hace ver ese hecho como algo aislado, filantrópico y digno de mención. O quizás sea que no me da miedo asumir que, como todos, soy un ser gregario que necesita de los demás.

No me refiero a esas cosas que hacemos bajo una especie de imperativo moral. Tampoco las que llevamos a cabo influidos por el chantaje emocional o el qué dirán si no lo hago. Ni siquiera hablo de normas sociales, ni de aquellas cosas que hacemos pensando que serán retribuidas en el futuro vía otro favor (léase, sumisión de por vida por un puñado de sal) o la entrada en algún paraíso que se inventara la iglesia. (la que sea)

Me refiero a actos generosos genuinos. Esos que no necesitan otra explicación aparente que el hecho de ayudar a otra persona porque lo necesita y está en tu mano el llevarlo a cabo. A esos que sonroja un simple "gracias", porque no se lo espera. Porque no lo hizo con el fin de ser reconocido.

Por desgracia cada vez quedan menos. En unos casos, porque tenemos demasiadas ambiciones puestas en lo poquito que hacemos por los demás. Y lo poquito que hacemos por los demás lo hacemos porque también sacamos algún beneficio por ello. En otros casos porque no queremos sentirnos los tontos del barrio. Nos fijamos en que los demás no lo hacen y ¿quienes somos nosotros para marcar la diferencia? ¿Por qué le voy a ceder el asiento a nadie si hay gente mas joven sentada y no se levanta? ¿cual es la diferencia entre un borracho y un infartado tirado en una vía pública?

Quizás por ello es una alegría cada vez que en el "silencio" de las grandes ciudades alguien te dedica una sonrisa cuando, por las prisas, tropiezas con él. Cuando alguien a quien ni le va ni le viene te echa una mano. Cuando descubres que la persona con cara de palo que entra cada día en el mismo autobús que tú tiene sentido del humor y no te monta un espectáculo tras haberse tragado tu bolso con asa y todo.

Ayer me hicieron un favor enorme, genuino, desinteresado. Un favor que tenía que ver con mi salud y que pude haber pagado muy caro, en todos los sentidos. No estaría bien por mi parte jurarse la a aquellos que provocaron mi mal. Primero por esas convicciones que todos tenemos; segundo porque el rencor me supone una perdida de tiempo y de esfuerzo que necesito para cosas más productivas. Me gustaría dedicarle este post a una persona que nunca lo leerá, pero a la que respetaré por mucho tiempo.