12 septiembre 2007

Dame Argo

6 puesahoraquelodices

Buenas tardes señoras y señores. No es mi intención molestarles mientras viajan en estos hermosos vagones de metro barcelonés, ni interrumpir su lectura, ni fastidiar su canción favorita, la misma que en este momento está sonando en su reproductor. Pero es que si no me desgañito no me cercioro de que he captado su atención por rotura de tímpanos.
Verán ustedes, es que yo, soy pobre.
...y tonto...
...y pienso que ustedes son aún mas tontos que yo.
Es por ello que, como la coletilla de "es triste pedir pero mas triste es tener que robar" ya no se lo traga nadie, ahora nos dedicamos al chantaje emocional.

En breve, pasaré por el lado de ustedes increpándoles lo poco solidarios que son cuando me ignoran mientras yo les pongo ojitos de cordero degollado. Mi compañero les abordará en la próxima estación y les contará una película de indios acerca de una pierna rota y su actual desahucio médico(por una pierna rota), motivo por el cual lleva una escayola desde que Franco era cabo y se ve en la terrible (y cómoda) situación de pedir por el metro.

Cuando salgan del vagón se encontrarán con mi primo, que toca el Casiotone, al que le ha acoplado un altavoz lo suficientemente potente como para romperles el tímpano que les quedaba sano. Él les deleitará con las melodías que lleva la memoria del Casio (si ya tiene esas para qué se va a prender otras?) y de vez en cuando se desmarcará con una versión libre del "bésame mucho" que les hará temblar las piernas... de pánico.

Pero no se preocupen, si finalmente toman la decisión de ir a trabajar en coche, les deleitaremos lavándoles la luna delantera, lo pidan o no, y rompiéndoles los limpiaparabrisas si se le ocurre la peregrina idea de querer escapar.

Que dios les bendiga.