14 abril 2008

San Martín


Dicen que a cada cerdo le llega el suyo. Por desgracia hay otra verdad universal: a todos los discos duros les llega su hora. Y te pilla por sorpresa y a traición. Cuantas más cosas tienes acumuladas, cuantas más ideas hayas vomitado sobre el papel pixelado para tenerlas a buen recaudo, más fácil resulta que en una mala pasada de la electrónica todo lo que tienes salte por los aires. Relatos, guiones, escaletas, ideas descabelladas, organigramas de posibles historias... Todo. Se fue.

Pero lamentarse es inútil.
Quizás el pequeño hijodep... la pequeña cajita gris me está pidiendo refrescar las ideas anquilosadas, batir mi cabeza como un cocktail y olvidarme de las ideas manidas que nunca cuajaron. Quizás es su manera de hacerme despertar.

Y a nadie le gusta que le despierten. De ese modo no. Pero es posible que fuera haga un día estupendo.

4 comentarios:

Tytyvillus dijo...

Si te reconoce el disco duro pero dice que no hay nada intenta alguno de los programas tipo file recovery o por el estilo. No lo salvarás todo pero algo sí.
Y si no, apúntate a algún club de tiro a pichón y date un gustazo.

martin dijo...

Renovarse o morir.
¿No has escrito nunca algo que no te gustaba, lo has borrado y lo has vuelto a escribir teniendo presente la misma idea?

Un saludo

Jésvel dijo...

Pues acabo de encontrarme con un nuevo disco duro, porque el anterior falleció (q.e.p.d.), sí es una buena manera de empezar un nuevo día estupendo.

SERGI ÁLVAREZ dijo...

Hola Rachel,

soy Sergi Álvarez.

Te invito a mi Blog de Cuentos:

http://elmurcielagorojo.blogspot.com/

Colgaré un cuento a la semana.
Por cierto, mi correo de Yahoo no está operativa. Utiliza la de Gmail que aparece en el Blog.

Un besoo,

Sergi.