19 mayo 2009

2009 (y 2º parte)

Aquella noche, a la hora convenida, un joven apareció en la habitación de María.
- Tu no eres...
-No, seguramente le habrán detenido por acoso. Es la rutina habitual. -alcanzó el telefono y llamó a recepción- Hola, buenas, sería posible tenerunos minutos de intimidad? Si. Una hora aproximadamente. Gracias. -María miraba con curiosidad- Con un poco de suerte apagarán cámaras y micrófonos de la habitación.
El horror de ella iba increscendo con cada nueva noticia que recibía. El joven puso la tele en el canal erótico y subió el volumen hasta que se hizo molesto. La agarró de la mano y se la llevó al cuarto de baño. Allí abrió el grifo de la ducha y la abrazó hasta meter su cara en el cuello de ella.
-Tranquila, no voy a hacerte nada. Entenderás que sea precavido.-María comprendió la situación y le abrazó con el mismo gesto.- Estas segura de que quieres dar este paso? Piensa bien la respuesta porque a partir de ese momento no habrá vuelta atrás. El proceso de borrado se llevará a cabo y tu vida anterior terminará. No volverás a ver a nadie de los que antes conocías. No volverás a tu trabajo ni a tu casa. Serás un fantasma.
-Hace una semana la policía me detuvo por un libro que saqué de la biblioteca. Era un tratado sobre el anarquismo. Todavía me duran los morados de advertencia que me hicieron por leer material “inflamable”. Es la gota que ha colmado el vaso. No quiero más de esto.
-Dejas a alguien atrás? Marido, hijos...
-A mis padres.
-Eso se puede solucionar. Podrás verlos una vez al año siguiendo unas pautas muy precisas.
-De acuerdo.
-Es un si definitivo?
-Si.
Ambos se despegaron del mutuo abrazo y se miraron.
-Vale.-el joven salió del baño y se dirigió al dormitorio. Descorrió las cortinas y se puso a jugar con el interruptor de la lámpara de pie mientras miraba al edificio de enfrente.-Recoje tus cosas. Lo justo; un par de mudas y algo de aseo. No uses tu maleta. Toma esta mochila. Deja la documentación en la habitación. Mañana por la mañana constarás en los archivos centrales como deceso.

El recepcionista les lanzó una mirada aviesa cuando atravesaron el hall del hotel ataviados con ropa de fiesta y aspecto de haberse bebido el agua de los floreros. Ella reía a carcajadas mientras él le susurraba cosas al oído. La pantomima duró hasta que hubieron salido del hotel y nadie puedo reconocerlos.
-Y ahora toma esto- el joven le ofreció un papel arrugado doblado en cuatro. Son las instrucciones de cómo llegar a la comunidad más cercana. Cuando llegues diles que estas buscando a Jezabel y ellos te ayudarán.
-¿Quién es Jezabel?
-¡No es nadie mujer!
-¡Ah! Vale, entiendo.
-Suerte.
-¿Te volveré a ver?
-No lo se. Ahora me espera una detención por ser la última persona que te vió con vida. -le acarició la cara y sonrió- no sufras, me las arreglaré.
-¿Entonces te vas?
-Si. Solo una ultima cosa. -se echó la mano al bolsillo dedonde sacó unas esposas- Quedas detenida por conspiración.