11 noviembre 2009

El sindrome de Medea


Me dijeron que un poeta es un hombre que sufre. Y yo, como sufría tanto, me puse a escribir. Solté mi rabia y mi pasión en cada uno de los relatos que salian de mis manos pero al contrario de lo que todos diagnosticaban, la rabia no se fué, sino que aumentó con cada uno de los recuerdos que tenía que rescatar del olvido. Curaba mis heridas con vodka para poder soportar el dolor y en las noches de insomnio le gritaba a la luna mis miserias.Tecleaba hasta que las manos se me agarrotaban o hasta que se me acababa el alcohol. Un día, todo aquello desapareció.

"Tu tles mese todo bien" me decía el anciano que me llenaba el cuerpo de agujas como un acerico. Y el condenado no mentía. En "tles mese" me desenganché del alcohol, de la autotortura, del insomnio y de la rabia. Y solo entonces me di cuenta de que sin mi rabia, mis historias no podrían existir.

En aquellos días frecuentaba mi lugar de trabajo -la mesa del rincón de la cervecería El Bufalo Gris, ahora con una cerveza sin alcohol coronando la mesa- un nuevo parroquiano. Era un tipo diferente a todos los que solemos atracar aqui. Vestía elegantemente y se pavoneaba con ese aire de triunfador que dan los trajes y las corbatas. A mi me caía bien porque era con el único que podía hablar de libros y de literatura sin tener que esperar la bravuconada de algun cenutrio hasta las cejas de cerveza. Le dije que estaba preparando una novela.

-Excelente, espero poder verla antes que los demás.
-Sin duda.-contesté esperanzado en que olvidara aquella conversación tan pronto saliera por la puerta.
-¿Sabes? Para mi un buen escritor es King
-¿King?
-Stephen King.
-Vamos, no me jodas. Lo que hace ese tío es comida basura. Yo aspiro a un buen cocido. Consistente, que llene la barriga y te deje bien satisfecho.
-No te lo niego, las novelas de King son comida basura. Pero hay que echarle huevos para escribir una de esas cada cuatro meses, como hace él.
-La mierda se hace pronto.
-Ya. ¿Sabes cual es el autentico motivo por el cual stephen King es bueno?
-Sorprendeme- le resoplé mientras me amorraba a aquel brebaje descafeinado al que llamaban cerveza.
-Porque no tiene miedo de matar a sus personajes.
Por poco me atraganto. Aquel estirado chupatintas me estaba descubriendo la entrada a un nuevo mundo. Abrió la caja de los truenos sin pestañear y se quedó tan tranquilo repantingado en su silla con la botella de budweiser colgando de una mano. Yo quería saber más.
-¡Venga ya! Si los mata se acaba la historia. Y el experimento de Hithcock con Psicosis nunca mas funcionó.
-Bueno. Mata alguno de tus niños bonitos y luego me lo dices.
-¿Eh?
-Mátalos. Coje a tu mejor personaje, del que te sientas mas orgulloso y cárgatelo.

Me pasé toda la noche dando vueltas sobre mi cabeza, debatiéndome entre seguir los consejos de aquel tipo o meterle la cabeza en el retrete la próxima vez que lo viera. Las horas pasan lentas cuando el sueño no llega y, en sustitución, envía una obsesión permanente, inquieta y lacerante. Miré el reloj y marcaba las cuatro. Harto de enredar las sabanas me levanté y salí a la calle a buscar una licorería abierta.

Y aquí estoy, con suficiente vodka en las venas como para entrar en el estado de conserva mientras empuño un enorme cuchillo, en busca de Ross. El bueno de Ross, que me consiguió el único dinero que he ganado escribiendo. Ross, no temas. Es lo mejor para los dos. Yo seré un escritor de éxito y tu te convertirás en un heroe. Aunque tenga que devolverle mi alma al diablo.

1 comentario:

Adrianos dijo...

pues ahora que lo dices... is, tiene algo de sentido. Al final todos acabamos muertos... pero los personajes tienen que vivir antes de morir, y tu tienes que escribir sus peripecias antes de matarles... matar por matar no. Vivir intensamente y morir satisfecho si... aunque sea del cuchillo de un escritor. Medea mató a sus hijos pero la heroina de la historia es ella, viva, desgraciada y demandante :-)
avisa cuando sale el libro...