14 febrero 2010

Final alternativo


Este relato breve pretendió ser un homenaje a La Maquina del Tiempo de H.G. Wells, hasta que llegó el Sr Brownieman y le cambió el final.



Tras ser amonestado por los miembros de la Sociedad Geográfica, Lord Catwell abandonaba el edificio sintiendo la humillación a su espalda. “¡Viajes en el tiempo, qué se habrá creído!”  “Mi joven Charles, reconozco que a mi también me gustan las historias de Julio Verne, pero es absurdo que una persona con sus conocimientos sea capaz de pensar que eso es posible” “El propósito de la Sociedad Geográfica no es el de urdir semejantes patrañas”
Durante meses permaneció encerrado en el ala norte de palacio, donde dispuso un laboratorio en el que probar sus teorías. Una tarde de otoño reapareció en las estancias de la Sociedad escudado por su mayordomo y un criado joven. Un murmullo se apoderó de la sala y todas las cabezas rotaron para verle.
-Señores, les invito a que disfruten conmigo de mi nueva invención.
Dió media vuelta y se dirigió hacia los jardines, donde una esfera metálica con dos enormes máquinas de vapor a los lados esperaba majestuosa. Detrás de él, la flor y nata de la Sociedad Geografica se agolpaba para ver la ultima excentricidad del joven Barón. Este empujó hacia atrás su capa donde la esperaba su mayordomo y apoyó su bastón contra la esfera donde una parte del metal repujado se abrió haciendo las veces de puerta. Se introdujo en su interior y clavó el bastón en un orificio previsto para tal fin. La esfera empezó a vibrar al són de las calderas encendidas.
-Caballeros, Au Revoire.
El humo enmascaró el hecho de que la maquina no se había movido de su sitio durante los cinco minutos que duró el espectaculo.Tras media hora los miembros de la Real Sociedad Geográfica decidieron sacar a Charles de su máquina, ponerlo en tubo enorme con el resto del jugo de la cocción y exponerlo en su museo. Lo llamaron: Le fou membre á la papillote (miembro loco en su jugo para los castellano parlantes).
Qué gran desgracia que por un descuido de su torpe criado, que dejó caer una jarra de té sobre sus notas (hábilmente hechas desaparecer por él, todo sea dicho) lo que en principio iba a ser el descubrimiento del primer transporte temporal, resultó ser el descubrimiento del primer cocedero de marisco a vapor.
Dios salve a la reina.

A ver si adivináis qué parte escribió cada uno...

5 comentarios:

Didac Valmon dijo...

me gusta bastante...el relato. Y el aspecto nuevo también.

AnnaRaven dijo...

XD
No puede negar su zarpa en el relato, el tal Brownieman, no XD

XD Torean me ha salido de palabra de verificación, imagínate!

kuching dijo...

XD.

Me imagino más a la pandilla de futurama en episodio alocado que HG Wells pero me gusta.

Rakel Archer dijo...

Sep, el gore italiano "meets" la litaratura victoriana.

Javier dijo...

Es que todo el mundo sabe que cuando vas a viajar en el tiempo no deberías de tomar té.

Un librero