Todo empezó hace unos años cuando pululábamos por un foro literario de cuyo nombre me acuerdo (cómo no me voy a acordar si acabó dando título a mi primera contribución colectiva a la letra impresa) y donde conocimos a la fantástica Rosa Ribas que, por entonces había publicado su primera novela y en la actualidad triunfa en el género negro con cinco obras de ficción a sus espaldas y una reputación bien merecida de escritora de talento. Me estoy desviando del tema.
Esa primera novela, que estaba triunfando como la coca-cola, era El Pintor de Flandes: un título oportunista que esconde una fantástica novela histórica ambientada en el Madrid de los Austrias donde no queda títere con cabeza.
Así, un grupúsculo de intrépidas foreras nos plantamos un fin de semana en la Villa y Corte para recorrer las calles por donde anduvo el joven Paul van Dick y de paso, conocer a parte del sector madrileño de El Recreo.com
Dos anécdotas de aquel viaje:
El hotel en el que nos alojamos era el ideal para rodar una película gore. A Tarantino le hubiera encantado.
Tenía que ser un espectáculo curioso ver a una pequeña manada de personas al trote cochinero por el Museo del Prado para meterse en la zona de ascensores a contemplar "La degollación de san Juan Bautista"
Cosas veredes, amigo Sancho...
21 septiembre 2011
30 Libros. 11.- Uno que lo haya motivado a visitar algún lugar.
Otro pensamiento peregrino de Rakel Archer
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2 puesahoraquelodices:
recuerdo el relato de ese viaje y de ese hotel!!!
XDXDXD
Humm, si. Si hacemos arqueología por el blog, seguro que lo encontramos. :D
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