30 septiembre 2011

30 Libros. 20.- Uno que lo haya sorprendido por malo.

Si un libro no me gusta no pierdo el tiempo en terminarlo. Lo normal es que antes de la mitad lo haya mandado a imprimir la wikipedia y vaya a por otro. En algunas, pocas, libros anodinos han conseguido salirse con la tuya y alguna fuerza misteriosa me ha empujado a leerlos enteros.

Me duele hacer una mala crítica, así que, como animalillo cobarde, probaré con alguien con quien seguramente, jamás tropiece.

Es lo que tienen los puntos álgidos del famoseo. Una celebridad llega a la cima de su éxito y aprovecha para lanzarse a todas las demás actividades que le hacen gracia. No veo nada de malo en ello. No hubiera sido la primera vez que un artista despunta en una disciplina que no fue la que le dio a conocer. Sin embargo me preocupa la frecuencia con la que nos volvemos indulgentes ante trabajos medianitos por el simple hecho de que su autor es una persona que nos cae bien.

Con ello no quiero decir que sea una mala novela, solo que yo no le encontré la gracia ni la supuesta vena de humor británico que en cine suele hacer mis delicias, pero que en literatura aun estoy lejos de encontrar.
Seguiré buscando.