19 septiembre 2011

30 Libros. 9.- Uno con una excelente versión cinematográfica.


Hace unas semanas, una compañera de armas abría el debate en G+ sobre versiones cinematográficas y novelas. El respeto de una obra literaria al pasarla al cine es una quimera. En primer lugar porque en cualquier producto audiovisual acaba metiendo mano hasta el apuntador y no digamos ya los que han puesto dinero en ella.
En segundo, porque el lenguaje cinematográfico tiene sus virtudes y sus límites cuando la prosa tiene virtudes y límites diferentes con lo cual, la adaptaciones tienen que metamorfosearse para ser inteligibles. Entre otras, una historia a negro sobre blanco no siempre pasa la nota de corte bajo el duro escrutinio de lo audiovisual y mucho menos en el cine post-MTV.
En tercer lugar porque haber pagado unos derechos de adaptación te da, exactamente, el derecho de hacer de tu capa un sayo y convertir tu obra favorita en una mamarrachada si te viene en gana y el productor te lo permite.

En cualquier caso mi opción es respetar la libertad creativa de cineastas sin entrar a rasgarme las vestiduras por nada. Eso si. También estoy en el santo derecho de no ver determinadas adaptaciones por respeto a la obra original, en la que no quiero ver modificada ni una coma.

En otras ocasiones, pocas, la película de marras me ha empujado a leerme la obra original y como en el chiste de las cabras, me ha gustado más el libro. . Una de ellas es El Club de la Lucha, que tras el enésimo visionado leí el libro. Y tras leer el libro volví a ver la película otras tantas veces y no me pareció que perdiera ni un ápice de su valor. A diferencia hecha del final en el que hollywood no da tregua con respecto a sus happy endings, pero que guionistas y director manejaron con soltura y media verónica.