12 noviembre 2011

Yo de mayor quiero ser músico.

Si pusieramos en fila las edades de todos los miembros de esta formación es posible que llegáramos al reinado de Salomón.  Son, en su mayoría músicos amateurs o profesionales retirados que no pueden deshacerse de su pasión, que es la música.  La orquesta Amics de la Musica es un hibrido a medio camino entre una orquesta sinfónica y una big band: cuarenta componentes con los instrumentos de una sinfónica y que se atreven con todo.
Por esas vueltas que da la vida ahora soy la nieta política de uno de sus componentes. Y hoy, desde la primera noticia que tuve sobre ello, los he podido ver en directo, en uno de sus conciertos. Aquí os dejo un ensayo que he encontrado en la red.


No son perfectos, no es por eso por lo que os hablo de ellos. Lo que me ha llegado al alma es ver cómo,  hombres y mujeres en la mayoría de los casos de edades entre los ochenta y los noventa vestían sus mejores galas para ofrecernos su espectáculo. Para el que ensayan todos los días y gracias al cual se mantienen ágiles de mente, de cuerpo y de espíritu.

Y cuando algunos recordamos a nuestros mayores, postrados en camas o en sillas, con la memoria  perdida y el vacío en los ojos y en los labios nos preguntamos cómo. Cómo lo han conseguido. Nos maravillamos y aprendemos de nuevo esa lección vital que habla de vivir con ganas.  Vida es movimiento.  No deberíamos olvidarlo jamás.

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